lunes, 22 de septiembre de 2014

PANNA COTTA DE MENTA FRESCA



Maragda, me pasó esta receta para ver si quería hacerla junto con otras blogueras para hoy. 
La opción era hacer ésta o de otro sabor. Para mi era nuevo, pues aún no había hecho una panna cotta, no lo dudé ni un segundo, ya al ser una receta suya, estaba asegurada.
Además, siendo de menta....con lo que me gusta!!!! Lo tenía claro. La misma!!!!
Es la panna cotta mas deliciosa que os podáis imaginar. Suave, fresca, con un pronunciado sabor a menta y perfumado con vainilla.
Este postre, Maragda se lo ha currado un montón, pues ha probado y probado hasta dar con el punto justo de equilibrio entre todos los ingredientes. Y es que Maragda es bien tozuda y no para hasta conseguir lo que se propone y es una suerte, ya que así salen delicias como esta.

Ingredientes para tres vasitos o flaneras:

250 ml nata para montar con un mínimo de 35% de materia grasa
40 gr de azúcar
1/2 vaina de vainilla (las simientes y la vaina)
10 gr hojas de menta fresca
1 hoja de cola de pecado (gelatina)(mínimo 200º bum). Mirar la indicación en el paquete. Cuanto mas grados Bum tenga, mas poder espesante tendrá.
aceite de girasol para pintar los moldes (muy escaso)

Si necesitáis mas cantidad, solo tenéis que doblar las medidas

Hidratar la  cola de pescado en agua fría.
Echar en un cazo la nata, la vainilla, el azúcar y la menta. Arrimar al fuego y cuando arranque el hervor, sacar del fuego, tapar el cazo y dejar infusionar 5 minutos.
Colar la crema. Escurrir bien la hoja de cola de pescado, añadir a la crema  y mezclar, para que la gelatina se disuelva bien. 
Pintar los moldes con en pellizco de aceite y rellenarlos con la Panna Cotta. Cubrir cada molde con papel film para que no forme película. 
Dejar enfriar y guardar en la nevera un mínimo de 4 horas. Mejor de un día para otro.
Desmoldar antes de servir.  

-Si lo servís dentro de moldecitos, la textura es perfecta, pues la Panna Cotta ha de cimbrear, cosa que se consigue perfectamente, ademas de tener una textura suavísima, pero si lo que queréis es servirlo sin molde, poner 1/4 de hoja de gelatina mas, para las medidas arriba indicadas, pues le hace falta para que quede con mas textura y sin dejar por ello de cimbrear, que es una de las características de este postre. 


No dejeis de ver las otras panna cottas:
Maragda, de La quinta de Luculus: http://www.lql.cat/
Gloria, de Gourmanderies: http://gourmenderies.blogspot.com.es/
Ester, de  La Cuinera: http://www.lacuinera.com/
M.José, de Dit y fet: http://ditifet-cuina.blogspot.com/
Elvira, de Los cerezos en flor: http://loscerezosenflor.blogspot.com.es/
Mercè, de Cuina per a llaminers: http://www.cuinaperllaminers.com/
Raquel, de Raquel´s Kitchen: http://www.raquelkitchen.com/




jueves, 18 de septiembre de 2014

ARROZ VENERE CON ESPARRAGOS, BEICON Y CEBOLLA


 No se si os pasa a vosotros, pero muchas veces veo o leo una receta y me gusta, pero a la hora de realizarla siempre le cambio cosas, pues pienso que la puedo mejorar, al menos a mi gusto. A veces lo consigo, otras no.
Ésta, con mis arreglos, me encantó, aunque no puedo decir si me hubiese gustado mas el original, pues ya la hice a mi manera. 
Creo que precisamente esto es lo divertido de cocinar. Nos basamos en algo ya escrito, pero luego según el día, la inspiración y por que no decirlo, los ingredientes que tenemos en casa, dejamos volar la creatividad.
Este arroz, con este bonito color negro natural, es integral, originario de China, con un aroma entre madera de sándalo y pan recién hecho (esto es lo que pone en el paquete) pero si, tiene un aroma y un gusto muy especial.


Ingredientes para 4 personas:
300 gr arroz Venere
2 latas o tarros de espárragos verdes
1 cebolla grande
100 gr beicon
caldo de pollo y vino blanco

Cortar la cebolla y el beicon en "brunoise" (cuadraditos muy pequeños, de 1 a 2 mm)
Poner al fuego una sartén con un chorro de aceite, añadir la cebolla y rehogarla a fuego suave hasta que esté dorada y cocida. Incorporar el beicon y dorarlo. Echar el arroz y rehogar todo junto.
Vigilar con la sal, pues entre el arroz que es muy gustoso y el caldo, quizás no os haga falta. Es mejor rectificar al final, que no pasarnos de ella.
Cubrir con 2 partes de caldo por una de vino. Si cuando haya absorbido todo el líquido, aún no está el arroz en su punto, añadir mas caldo  para terminar la cocción. El arroz ha de quedar casi seco.
Escurrir los espárragos, dejar enteros 8 piezas y el resto cortar la parte mas tierna a trocitos.
Servir colocando una parte de arroz, cubrir con los espárragos a trocitos y terminar con otra parte de arroz. Colocar dos espárragos enteros de acompañamiento
Decorar con tomatitos cherry y hojas de albahaca.



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Fuente : Papilles & pupilles


martes, 16 de septiembre de 2014

ENSALADA DE PATATAS CON ARENQUE AHUMADO


Se que la manera de presentar este entrante, tipicamente francés, los puristas se pondrían las manos en la cabeza y me dirían de todo, ya que lo correcto es servir la ensalada de patata por un lado y los arenques al lado para que cada comensal se los sirva. 
No me gusta esta manera de presentarlo, ya que la gracia de la ensalada, para mi, es que al estar todo mezclado un buen rato antes, mientras se enfría la patata, los sabores se entremezclan entre si y queda sabrosísima, cosa que no conseguiríamos de la otra manera. 
Ademas, cuando la probé este verano en casa de nuestro amigo Alex, unos amigos suyos franceses la trajeron así y así es como os la explico, ya que Marie-Chris gustosamente me dictó la receta.
Solamente me he permitido añadirle pepinillo, pues me encanta el toque crujiente y avinagrado que le da al conjunto.

Ingredientes para 6 personas:

1 Kl de patatas para cocer de muy buena calidad
1 cebolla roja 
3 pepinillos en vinagre
250 gr de arenque ahumado fileteado y en aceite
Salsa:
5 cucharadas de vino blanco
1 cucharada de mostaza de Dijon
9 cucharadas de aceite de oliva Virgen Extra
sal y pimienta negra machacada

Hervir las patatas con su piel en abundante agua y sal hasta que no encontremos resistencia al pincharlas. Reservar 
Mientras hierven las patatas preparar el resto.
En un bol emulsionar los ingredientes de la salsa. Vigilar con la sal, mejor ser parcos con ella, pues el arenque ya lleva bastante.
En otro bol grande mezclar, la cebolla cortada a lunas finas, los pepinillos a cuadritos, los filetes de arenque cortados por la mitad a lo largo y estos a tacos y la salsa que tenemos preparada.
Cuando la patata aún está caliente, pelar, cortar a cuadros no muy grandes, rociarla con un poco de vinagre y añadirla a la preparación anterior. Mezclar bien y rectificar de sal si fuese necesario. 
Cubrir el bol con film y guardar en la nevera hasta que esté bien fría. 
La primera vez que vine a Olost, hace ya unos 40 años....en calidad de novia de mi marido, fue para presentarme a sus padres, ya que ellos vivían aquí pues su padre era el médico. Lo que mas me llamó la atención, fue una tienda que estaba en la plaza: estrecha, honda y oscura, al menos es así como se conserva en mi memoria, donde vendían desde Aspirinas a alpargatas y productos gastronómicos. Vaya lo que antes era el típico colmado o ultramarinos.
Esto os lo cuento ya que cuando nos sirvieron esta ensalada, al momento me vino a la memoria una caja redonda de madera o "tabal", apoyada entre el suelo y el mostrador donde relucían los arenques en salazón, secos y prensados, llamados aquí "arengades" o "civils"
Mi idea era fotografiar un "tabal" con sus "arengades", pero esto hoy es mas que difícil y entonces me acordé de una tienda de ultramarinos en el barrio del Born en Barcelona, donde los vi un día paseando por allí.
Aprovechando el otro día que baje a Barcelona, me fui allí a fotografiarlos. Esta tienda es muy antigua, del año 1941: "La Ribera" en la plaza Comercial nº11. Una tienda de ultramarinos que no ha cambiado mucho en todos estos años, dedicada sobre todo al bacalao seco.
http://www.laribera.cat/
Aquí, esta sardina de tamaño grande: de 18 a 25 cm. (Sardina Pilchardus)se pesca en Isla Cristina, Andalucía y Galicia. 
En Holanda y el Norte de Europa, las preparan ahumadas y normalmente se conservan en aceite. Se han hecho muy populares y se comen en casi toda Europa.